Acaba usted de descubrir la obra maestra literaria que responde a todas sus preguntas sobre Dios, la vida en los universos habitados, la historia y futuro de este mundo y la vida de Jesus. El libro de Urantia armoniza historia, ciencia y religion en una filosofia de vida que trae un nuevo significado y esperanza a su vida. !Si esta buscando respuestas, lea El libro de Urantia! El mundo necesita nuevas verdades espirituales, que proporcionen a la humanidad de hoy una relacion personal con Dios. A partir de la herencia religiosa del mundo, el libro describe un destino eterno para la humanidad y ensena que la fe viviente es la clave para el progreso espiritual y la supervivencia eterna. Estas ensenanzas proporcionan unas verdades tan poderosas que pueden elevar el pensamiento humano en los proximos 1000 anos. Una tercera parte de El libro de Urantia contiene la inspiradora historia de la vida de Jesus y la revelacion de sus ensenanzas originales. Esta historia inspiradora transforma el papel de Jesus, que pasa de figura principal del cristianismo a guia de los buscadores de todos los credos y condiciones sociales. Este libro es una revelacion.
Les mer
Documento . Titulo . Autor 000. Prologo PARTE I. El Universo Central y los SuperUniversos 001. El Padre Universal 002. La Naturaleza de Dios 003. Los Atributos de Dios 004. La Relacion de Dios con el Universo 005. La Relacion de Dios con el Individuo 006. El Hijo Eterno 007. La Relacion del Hijo Eterno con el Universo 008. El Espiritu Infinito 009. La Relacion del Espiritu Infinito con el Universo 010. La Trinidad del Paraiso 011. La Isla Eterna del Paraiso 012. El Universo de los Universos 013. Las Esferas Sagradas del Paraiso 014. El Universo Central y Divino 015. Los Siete Superuniversos 016. Los Siete Espiritus Rectores 017. Los Siete Grupos de Espiritus Supremos Consejero Divino 018. Las Personalidades Supremas Trinitarias 019. Los Seres Coordinados de Origen en la Trinidad 020. Los Hijos de Dios Paradisiacos 021. Los Hijos Creadores Paradisiacos 022. Los Hijos de Dios Trinidizados 023. Los Mensajeros Solitarios 024. Las Personalidades Mas Elevadas del Espiritu Infinito 025. Las Huestes de Mensajeros del Espacio 026. Los Espiritus Ministrantes del Universo Central 027. El Ministerio de los Supernafines Primarios 028. Los Espiritus Ministrantes de los Superuniversos 029. Los Directores del Poder Universal 030. Las Personalidades del Gran Universo 031. El Cuerpo de la Finalidad y Un Sin Nombre ni Numero PARTE II. El Universo Local 032. La Evolucion de los Universos Locales 033. La Administracion del Universo Local 034. El Espiritu Materno del Universo Local 035. Los Hijos de Dios de los Universos Locales 036. Los Portadores de Vida 037. Las Personalidades del Universo Local 038. Los Espiritus Ministrantes del Universo Local 039. Las Huestes Seraficas 040. Los Hijos de Dios Ascendentes 041. Los Aspectos Fisicos del Universo Local 042. La Energia -- La Mente y la Materia 043. Las Constelaciones 044. Los Artesanos Celestiales 045. La Administracion del Sistema Local 046. La Sede Central del Sistema Local 047. Los Siete Mundos de Estancia 048. La Vida Morontial 049. Los Mundos Habitados 050. Los Principes Planetarios 051. Los Adanes Planetarios 052. Las Epocas Planetarias de los Mortales 053. La Rebelion de Lucifer 054. Los Problemas de la Rebelion de Lucifer 055. Las Esferas de Luz y Vida 056. Unidad Universal PARTE III. La Historia de Urantia 057. El Origen de Urantia 058. El Establecimiento de la Vida en Urantia 059. La Era de la Vida Marina en Urantia 060. Urantia Durante la Era Primitiva de la Vida Terrestre 061. La Era de los Mamiferos en Urantia 062. Las Razas Protohumanas del Hombre Primitivo 063. La Primera Familia Humana 064. Las Razas Evolucionarias de Color 065. La Supervision de la Evolucion 066. El Principe Planetario de Urantia 067. La Rebelion Planetaria 068. Los Albores de la Civilizacion 069. Las Instituciones Humanas Primitivas 070. La Evolucion del Gobierno Humano 071. El Desarrollo del Estado 072. El Gobierno de un Planeta Vecino 073. El Jardin del Eden 074. Adan y Eva 075. La Falta de Adan y Eva 076. El Segundo Jardin 077. Los Seres Intermedios 078. La Raza Violeta Despues de los Dias de Adan 079. La Expansion Andita en el Oriente 080. La Expansion Andita en el Occidente 081. El Desarrollo de la Civilizacion Moderna 082. La Evolucion del Matrimonio 083. La Institucion del Matrimonio 084. Matrimonio y Vida Familiar 085. Los Origenes de la Adoracion 086. La Evolucion Primitiva de la Religion 087. Los Cultos a los Fantasmas 088. Los Fetiches, los Amuletos y la Magia 089. El Pecado, el Sacrificio y la Expiacion 090. El Shamanismo -- Los Curanderos y los Sacerdotes 091. La Evolucion de la Oracion 092. La Evolucion Ulterior de la Religion 093. Maquiventa Melquisedek 094. Las Ensenanzas de Melquisedek en el Oriente 095. Las Ensenanzas de Melquisedek en el Levante 096. Yahve -- El Dios de los Hebreos 097. Evolucion del Concepto de Dios Entre los Hebreos 098. Las Ensenanzas de Melquisedek en el Occidente 099. Los Problemas Sociales de la Religion 100. La Religion en la Experiencia Humana 101. La Verdadera Naturaleza de la Religion 102. Los Cimientos de la Fe Religiosa 103. La Realidad de la Experiencia Religiosa 104. El Crecimiento del Concepto de la Trinidad 105. La Deidad y la Realidad 106. Los Niveles de la Realidad en el Universo 107. El Origen y la Naturaleza de los Ajustadores del Pensamiento 108. La Mision y el Ministerio de los Ajustadores del Pensamiento 109. La Relacion de los Ajustadores con las Criaturas del Universo 110. La Relacion de los Ajustadores con los Seres Mortales 111. El Ajustador y el Alma 112. La Sobrevivencia de la Personalidad 113. Los Guardianes Seraficos del Destino 114. El Gobierno Planetario Serafico 115. El Ser Supremo 116. El Supremo Todopoderoso 117. Dios el Supremo 118. El Supremo y el Ultimo -- El Tiempo y el Espacio 119. Los Autootorgamientos de Cristo Micael PARTE IV. La Vida y las Ensenanzas de Jesus 120. El Autootorgamiento de Micael en Urantia 121. Los Tiempos del Autootorgamiento de Micael 122. El Nacimiento y la Infancia de Jesus 123. La Infancia de Jesus 124. La Ninez Posterior de Jesus 125. Jesus en Jerusalen 126. Los Dos Anos Cruciales 127. Los Anos de la Adolescencia 128. Los Primeros Anos de la Vida Adulta de Jesus 129. La Vida Adulta de Jesus 130. En el Camino a Roma 131. Las Religiones del Mundo 132. La Estadia en Roma 133. El Regreso de Roma 134. Los Anos de Transicion 135. Juan el Bautista 136. El Bautismo y los Cuarenta Dias 137. El Tiempo de Espera en Galilea 138. La Capacitacion de los Mensajeros del Reino 139. Los Doce Apostoles 140. La Ordenacion de los Doce 141. El Comienzo de la Obra Publica 142. La Pascua en Jerusalen 143. De Paso por Samaria 144. En Gilboa y en la Decapolis 145. Cuatro Dias Memorables en Capernaum 146. La Primera Gira de Predicacion en Galilea 147. El Interludio en Jerusalen 148. La Capacitacion de los Evangelistas en Betsaida 149. La Segunda Gira de Predicacion 150. La Tercera Gira de Predicacion 151. La Estadia y la Ensenanza Junto al Mar 152. Los Acontecimientos que Condujerona la Crisis de Capernaum 153. La Crisis en Capernaum 154. Los Ultimos Dias en Capernaum 155. La Huida por la Galilea del Norte 156. La Estadia en Tiro y Sidon 157. En Cesarea de Filipo 158. El Monte de la Transfiguracion 159. La Gira por la Decapolis 160. Rodan de Alejandria 161. Las Conversaciones Ulteriores con Rodan 162. En la Fiesta de los Tabernaculos 163. La Ordenacion de los Setenta en Magadan 164. En la Fiesta de la Consagracion del Templo 165. Comienza la Mision de Perea 166. La Ultima Visita al Norte de Perea 167. La Visita a Filadelfia 168. La Resurreccion de Lazaro 169. La Ultima Ensenanza en Pella 170. El Reino del Cielo 171. Camino a Jerusalen 172. La Entrada a Jerusalen 173. El Lunes en Jerusalen 174. Martes por la Manana en el Templo 175. El Ultimo Discurso en el Templo 176. El Anochecer del Martes en el Monte de los Olivos 177. El Miercoles, Dia de Descanso 178. El Ultimo Dia en el Campamento 179. La Ultima Cena 180. El Discurso de Despedida 181. Las Advertencias y Admoniciones Finales 182. En Getsemani 183. La Traicion y el Arresto de Jesus 184. Ante el Tribunal del Sanedrin 185. El Juicio Ante Pilato 186. Poco Antes de la Crucifixion 187. La Crucifixion 188. El Periodo en la Tumba 189. La Resurreccion 190. Las Apariciones Morontiales de Jesus 191. Las Apariciones a los Apostoles y a Otros Lideres 192. Las Apariciones en Galilea 193. Las Apariciones Finales y la Ascension 194. El Advenimiento del Espiritu de la Verdad 195. Despues de Pentecostes 196. La Fe de Jesus
Les mer
El Padre Universal1:0.1 (21.1) EL Padre Universal es el Dios de toda la creación, la Primera Fuente y Centro de todas las cosas y todos los seres. Pensad primero en Dios como creador, luego, como controlador, y finalmente, como sustentador infinito. La verdad sobre el Padre Universal había comenzado a alborear sobre la humanidad cuando el profeta dijo: «Tú solo eres Dios; no hay nadie sino tú. Tú hiciste el cielo y el cielo de los cielos, con todo su ejército; tú los preservas y los controlas. Por los Hijos de Dios fueron hechos los universos. El Creador se cubre de luz como de vestidura y extiende los cielos como una cortina». Sólo el concepto del Padre Universal —un solo Dios en lugar de muchos dioses— permitió al hombre mortal comprender al Padre como creador divino y controlador infinito.

1:0.2 (21.2) Las miríadas de sistemas planetarios se formaron para que finalmente las habitaran muchos tipos diferentes de criaturas inteligentes, seres que pudieran conocer a Dios, recibir el afecto divino, y amarle a su vez. El universo de universos es la obra de Dios y la morada de sus diversas criaturas. «Dios creó los cielos y formó la tierra; estableció el universo y no creó este mundo en vano; para que fuera habitado lo creó».

1:0.3 (21.3) Todos los mundos esclarecidos reconocen y adoran al Padre Universal, el hacedor eterno y sustentador infinito de toda la creación. Las criaturas volitivas de universo tras universo han emprendido el largo, muy largo, viaje al Paraíso, que es el desafío fascinador de la aventura eterna de llegar a Dios el Padre. La meta trascendente de los hijos del tiempo es encontrar al Dios eterno, comprender la naturaleza divina, reconocer al Padre Universal. Las criaturas que conocen a Dios tienen una sola ambición suprema, un solo ardiente deseo, y ése es llegar —como son en sus esferas— a ser semejantes a como es él en su perfección paradisiaca de personalidad y en su esfera universal de supremacía recta. Del Padre Universal que habita la eternidad ha emanado el mandato supremo: «Sed vosotros perfectos, así como yo soy perfecto». En amor y misericordia, los mensajeros del Paraíso han llevado esta exhortación divina a través de las edades y a través de los universos, aún hasta llegar a las criaturas tan bajas de origen animal como lo son las razas humanas de Urantia.

1:0.4 (22.1) Este magnífico mandato universal de esforzarse por alcanzar la perfección de la divinidad es el deber principal, y debería ser la más alta ambición, de toda la creación de criaturas forcejeantes del Dios de perfección. Esta posibilidad de alcanzar la perfección divina es el destino final y certero de todo progreso espiritual eterno del hombre.

1:0.5 (22.2) Los mortales de Urantia dificilmente pueden esperar ser perfectos en el sentido infinito, pero es enteramente posible para los seres humanos, que comienzan como lo hacen en este planeta, alcanzar la meta excelsa y divina que el Dios infinito ha puesto para el hombre mortal; y cuando alcancen este destino estarán, en todo lo que corresponde a la autorrealización y alcance de la mente, tan pletóricos en su esfera de perfección divina como Dios mismo lo está en su esfera de infinidad y eternidad. Puede que tal perfección no sea universal en el sentido material, ni ilimitada en comprensión intelectual, ni final en experiencia espiritual, pero es final y completa en todos los aspectos finitos de divinidad de voluntad, perfección de motivación de personalidad, y conciencia de Dios.

1:0.6 (22.3) Éste es el verdadero significado de ese mandato divino: «Sed perfectos, así como yo soy perfecto», que insta constantemente al hombre mortal hacia adelante y le atrae hacia adentro en esa larga y fascinadora lucha por alcanzar niveles cada vez más elevados de valores espirituales y auténticos significados de universo. Esta sublime búsqueda del Dios de los universos es la aventura suprema de los habitantes de todos los mundos del tiempo y el espacio.1. El Nombre del Padre1:1.1 (22.4) A través de los universos, de todos los nombres por los que se conoce a Dios el Padre, los que se encuentran más frecuentemente son los que le designan como la Primera Fuente y Centro Universal. El Primer Padre se conoce por varios nombres en diferentes universos y en diferentes sectores del mismo universo. Los nombres que la criatura asigna al Creador dependen en gran medida del concepto que tiene la criatura acerca del Creador. La Primera Fuente y Centro Universal no se ha revelado nunca por su nombre, sólo por su naturaleza. Si creemos que somos los hijos de este Creador, sólo es natural que lleguemos a llamarle Padre. Pero éste es un nombre de nuestra propia elección, y parte del reconocimiento de nuestra relación personal con la Primera Fuente y Centro.

1:1.2 (22.5) El Padre Universal nunca impone ninguna forma de reconocimiento arbitrario, de adoración formal, ni de servicio servil a las criaturas volitivas inteligentes de los universos. Los habitantes evolucionarios de los mundos del tiempo y el espacio deben por sí mismos —en su corazón— reconocerle, amarle, y voluntariamente adorarle. El Creador rehusa ejercer coerción o imponer la sumisión al libre albedrío espiritual de sus criaturas materiales. La afectuosa dedicación de la voluntad humana a hacer la voluntad del Padre es el regalo más selecto que el hombre puede hacer a Dios; en efecto, tal consagración de la voluntad de la criatura constituye la única dádiva posible de verdadero valor que puede hacer el hombre al Padre Paradisiaco. En Dios, el hombre vive, se mueve, y tiene su ser; no hay nada que el hombre pueda dar a Dios excepto esta elección de atenerse a la voluntad del Padre, y estas decisiones, efectuadas por las criaturas volitivas inteligentes de los universos, constituyen la realidad de esa adoración auténtica que es tan satisfactoria para la naturaleza del Padre Creador dominada por el amor.

1:1.3 (22.6) Cuando hayáis obtenido verdaderamente conciencia de Dios, luego de descubrir realmente al Creador majestuoso y cuando comencéis a experimentar la comprensión de la presencia del controlador divino que en vosotros reside, entonces, según vuestro esclarecimiento y de acuerdo con la manera y método mediante los cuales revelan a Dios los Hijos divinos, encontraréis un nombre para el Padre Universal, que expresará adecuadamente vuestro concepto de la Primera Fuente y Centro. Así pues, en diferentes mundos y en varios universos, el Creador se reconoce por numerosos apelativos, que en espíritu de relación significan todos lo mismo, pero, en palabras y símbolos, cada nombre responde al grado, la profundidad, de su entronización en el corazón de sus criaturas de determinado dominio.

1:1.4 (23.1) Cerca del centro del universo de universos, el Padre Universal suele conocerse por nombres que pueden considerarse representativos de la Primera Fuente. Más allá en los universos del espacio, los términos empleados para designar al Padre Universal significan más frecuentemente el Centro Universal. Aún más allá en la creación estelar, como en el mundo sede central de vuestro universo local, se le conoce como la Primera Fuente Creadora y el Centro Divino. En una constelación cercana, Dios se denomina el Padre de los Universos. En otro, el Sustentador Infinito, y hacia el este, el Controlador Divino. Él también ha sido designado como el Padre de las Luces, el Don de Vida, y el Único Todopotente.

1:1.5 (23.2) En aquellos mundos en los que ha vivido una vida de otorgamiento un Hijo Paradisiaco, a Dios generalmente se le conoce por algún nombre indicativo de relación personal, afecto tierno, y devoción paterna. En la sede central de vuestra constelación se refieren a Dios como el Padre Universal y en diferentes planetas de vuestro sistema local de mundos habitados, es conocido alternativamente como el Padre de Padres, el Padre Paradisiaco, el Padre de Havona, y el Padre Espíritu. Los que conocen a Dios a través de las revelaciones de los otorgamientos de los Hijos Paradisiacos, ceden con el tiempo a la atracción sentimental de la relación conmovedora de la asociación de Creador—criatura, y se refieren a Dios como «nuestro Padre».

1:1.6 (23.3) En un planeta de criaturas con sexo, en un mundo en el cual los impulsos de la emoción paternal son intrínsecos en el corazón de sus seres inteligentes, el término Padre se vuelve un nombre muy expresivo y apropiado para el Dios eterno. Él es mejor conocido, más universalmente reconocido, en vuestro planeta, Urantia, por el nombre de Dios. El nombre que se le dé es de poca importancia; lo significativo es que debéis conocerle y aspirar a ser semejante a él. Vuestros profetas de antaño le llamaron con verdad «el Dios sempiterno» y se refirieron a él como el que «mora en la eternidad».
Les mer

Produktdetaljer

ISBN
9781883395025
Publisert
2000-01-13
Utgiver
Urantia Foundation
Vekt
1176 gr
Høyde
212 mm
Bredde
139 mm
Dybde
38 mm
Aldersnivå
G, 01
Språk
Product language
Engelsk
Format
Product format
Heftet
Antall sider
2097

Forberedt for utgivelse av
Samlet av